
Sinus pilonidal, síntomas, causas y tratamientos
El sinus pilonidal es una infección crónica en la región sacrocoxígea
¿Qué es el sinus pilonidal?

También puede conocerse como:
- Quiste pilonidal
- Quiste dermoide
- Fístula sacrocoxígea
Etimológicamente quiere decir «nido de pelos» «pilo» «nidal» ya que en su interior encontramos literalmente un ovillo de pelos.
Se trata de un proceso relativamente común, no grave pero muy molesto que afecta con mas frecuencia a los pacientes de sexo masculino y generalmente entre los 15 y los 30 años de edad. Predomina en gente con abundante vello y piel morena.
Existen dos teorías sobre su formación. La primera lo considera un defecto embrionario, una inclusión del tejido ectodérmico (piel) dentro del mesodermo. La segunda, mayoritariamente aceptada por la comunidad científica piensa que se trata de una migración-invaginación de la piel y los pelos hacia el interior del cuerpo (ver imagen). Es más frecuente en personas que permanecen mucho tiempo sentadas sobre superficies duras (jinetes, conductores, ciclistas).
La enfermedad tiene dos fases. Una fase crónica, el sinus y una fase aguda que es el absceso sacrocoxígeo.
Generalmente debuta de forma aguda como una inflamación dolorosa en la parte baja de la espalda, sobre la zona del coxis con extensión hacia un glúteo y enrojecimiento de la piel. A veces los pacientes refieren fiebre. Si la presión del pus sobre la piel es grande, puede drenar de forma espontánea, saliendo abundante contenido entre pus y sangre. Cede el dolor. También puede evitarse el sufrimiento acudiendo a nuestra consulta de proctología en la que bajo anestesia local podemos realizar un drenaje con el consiguiente alivio inmediato. Una vez pasado esto, queda una herida que no termina de curar y supura de forma constante. Es el sinus.
Puede tener una o varias «bocas» en función del tamaño y del tiempo de evolución. Es esta fase, los quistes dermoides pueden pasar largas temporadas en estado latente. Es importante saber que ello no quiere decir que hayan curado. Nuestra recomendación es tratarlos lo antes posible ya que con cada infección aguda, aumentan su tamaño y complejidad.
El tratamiento del sinus siempre es quirúrgico. La toma de analgésicos, pomadas con antibiótico o incluso la toma de antibióticos por vía oral son solo tratamientos sintomáticos para aliviar el dolor en fase aguda, pero no evitarán una recaída. Igual ocurre con los baños de asiento con sal.
En quirófano, bajo anestesia local, monitorización y con presencia de un anestesista se realiza una extirpación del sinus así como de los trayectos fistulosos que comunican con la piel. Gracias a la utilización del bisturí láser de CO2 de última generación o del bisturí de diatermia tanto el sangrado como el dolor son mínimos. El paciente es dado de alta al momento. Ambulante. Dependiendo del tamaño del quiste y del grado de infección se puede intentar cerrar parcialmente la herida con puntos para acelerar el proceso de cicatrización.
En caso de no poder cerrarse la herida, se deja abierta para cierre por segunda intención. El paciente es revisado de forma semanal en consulta.
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Opiniones de pacientes tratados de sinus pillonidal
Si tienes un problema proctológico, de verdad, no pierdas el tiempo con otros profesionales del sector. Él es un cirujano increíble, no me volvería operar con nadie más; y por supuesto no está solo: su equipo es la leche (Lina es absolutamente fundamental y un amor). Hasta que no di con él no recuperé mi vida normal. Llegué a pensar hasta en quitarme de en medio porque llevaba DOS AÑOS con sufrimiento y me afectó a todas las esferas de mi vida. En mi caso fui diagnosticada de estenosis y fisura anal con él porque otros cirujanos previos me decían que tenía hemorroides. No eran hemorroides, pero tenía tal contractura y estrechamiento en el esfínter que no podía ir al baño con naturalidad (y usaba ya laxantes) y esto me provocaba pequeños trombos hemorroidales (con su dolor) cada dos semanas. Desde que me operé con él no he tenido ninguna visita hemorroidal (que era lo que yo ya había dado por sentado que me acompañaría de por vida) y por supuesto recuperé la capacidad de ir al baño sin dolor ni sangrado. Tenía además una centinela que me retiraron y en esa zona sí me ha quedado una pequeña cicatriz que obviamente por estar en zona de mucosa me cuido de vez en cuando de manera externa, pero que no da guerra salvo que tengas episodios de diarrea seria (pero esto como en cualquier ano sin problemas). No he vuelto a usar ningún ibuprofeno (creía que era imposible) y poco a poco he vuelto a salir y a rehacer todo lo que había dejado en mi vida. Hay que trabajar también el suelo pélvico tras la operación si tienes alguna cicatriz y has tenido problemas anales porque está todo relacionado, pero eso ya una vez operada y con una buena fisio especialista. Lo más duro, para mí, fue trabajar la mente, pues fui bastante pesada y la pobre Lina siempre me atendió correctamente y de manera educada. Forman un equipo genial. De verdad, la operación de fisura no es nada en comparación con todo el sufrimiento que uno acumula por estos temas (de hecho no me tomé nada para el dolor en el posoperatorio). En la zona donde te «cortan» no queda ningún tipo de sensibilidad a largo plazo. NINGUNA. No tengáis miedo porque es cuando mejor se va al baño, con el esfínter «roto» jaja porque la contractura necesariamente desaparece. Si alguno tiene dudas o le da miedo y quiere preguntarme no tengo ningún problema en decirle (correo: alba_911126@hotmail.es). Tuve problemas con el estreñimiento desde mi adolescencia y arrastré cositas hasta que me operé ahora con 32 porque ya se convirtió en algo con lo que no podía vivir. De verdad, no merece la pena el sufrimiento, quitaos el miedo y mejorad vuestra calidad de vida. Es lo que puedo decir. Escribo esto tras más de un año de estar operada.
Solo puedo tener buenas palabras para el Dr.Sajonia, Lina y todo el equipo, ademas de enfermeras/os segunda planta. El pasado lunes me opero de Hemorroides y no puedo estar mas contenta y mas agradecida al Dr. Sajonia. Una amiga, me recomendo al Dr y desde luego, no se confundio en su recomendaciin. Llevaba años tratando de encontrar a alguien que me lo pudiera hacer con laser y ademas, quw fuera un medico, que me inspirara confianza. Y desde luego, no tuve duda, que era el Dr. Sajonia.
En los primeros minutos de estar en la consulta del doctor Sajonia, te das cuenta de cuando un médico tiene vocación por su trabajo. Muy directo y lenguaje muy claro. Su personal muy amable

