
Dolor y molestias después del sexo anal: qué es normal y cuándo preocuparse
El Dr. Sajonia-Coburgo responde a las preguntas más frecuentes de sus pacientes sobre las molestias anales que aparecen tras las relaciones sexuales anales: cuándo son normales, cómo aliviarlas y en qué momento hay que consultar con un especialista.
El sexo anal puede provocar pequeñas fisuras, irritación del canal anal y molestias que alarman al paciente. En la mayoría de los casos la evolución es favorable en pocos días con cuidados sencillos.
A continuación encontrarás las respuestas del Dr. Sajonia-Coburgo a las consultas más habituales sobre este tema.
Pide cita con el Dr. Sajonia-Coburgo
Resuelve tus dudas con el mejor proctologo de Madrid, atención privada, discreta y sin listas de espera.
Dr. Kubrat Sajonia-Coburgo
Proctólogo · +30 años de experiencia
- Exploración física y rectoscopia con luz fría
- Diagnóstico claro y plan de tratamiento personalizado
- Adeslas, Sanitas y paciente privado
O llama directamente:
649 200 900 | 91 30 98 224
Molestias y síntomas habituales tras el sexo anal
Si el ardor y el picor no mejoran después de una semana, o si nota supuración u otros síntomas extraños, habría que verla y hacerle una exploración para descartar que no tenga una fisura o alguna otra lesión que necesite tratamiento específico.
El dolor al ir al baño, especialmente si dura varias horas después de la deposición, es la señal más característica de una fisura anal.
Lo que tiene que hacer es: cuidar mucho la dieta para que las heces sean blandas y no traumatizar de nuevo la zona; lavarse con agua sola (sin jabón, sin papel) después de las deposiciones; hacer baños de asiento con agua caliente varias veces al día para relajar el esfínter; y puede ponerse Blastoestimulina por las noches.
Si el dolor persiste más de una o dos semanas, lo correcto es que le vea un proctólogo que haga una exploración y le paute el tratamiento adecuado, que podría incluir Rectogesic.
Tal vez se haya hecho una pequeña herida o fisura que no está cerrando bien, y que necesita tratamiento específico.
Lo que tendría que hacer es: consultar con un proctólogo que le haga una exploración y una rectoscopia; mientras tanto, seguir con la dieta blanda, lavados con agua sin jabón y baños de asiento; no mantener nuevas relaciones anales hasta que esté completamente curado.
En ningún caso debe usar desinfectantes tipo clorhexidina en la zona porque solo conseguirá secarla e irritarla más.
En caso de que el picor o la secreción no cedan en un par de días, o si nota otro tipo de síntomas (supuración, lesiones visibles, molestias que van en aumento), lo correcto es que le hagan un cultivo anal, un exudado, para descartar enfermedades de transmisión sexual. Esta es una prueba muy sencilla que puede pedirle al médico de cabecera o a un especialista. El prurito por irritación mecánica suele ceder en pocos días; si persiste o empeora, hay que estudiar el caso.
Si se tiene una fisura o una erosión anal, retomar las relaciones antes de que cicatrice solo empeora la situación. Como norma práctica, si todavía nota dolor o picor al ir al baño, no está curado.
Cuando lleve varios días sin ninguna molestia, puede retomar la actividad sexual, pero siempre con mucha lubricación, sin forzar, y preferiblemente con preservativo.
Para prevenir futuras lesiones lo más importante es la lubricación abundante y no forzar el ritmo.
Sexo anal con hemorroides o fisura preexistente
Si nota que después de la relación las hemorroides se inflaman o duelen más, lo mejor es abstenerse hasta que estén bien controladas.
Lo recomendable es esperar a que la fisura esté completamente curada, confirmado por un especialista, antes de retomar las relaciones anales. Una vez curada, con precaución, lubricación abundante y sin forzar, se puede retomar la actividad sin problema.

