el doctor escribe

Trombosis hemorroidal externa. ¿Cómo actuar?

Las hemorroides son un tipo de vena que tenemos en la última porción del tubo digestivo. Todo el mundo tiene hemorroides en mayor o menor medida, y solo deben de ser tratadas si plantean alguna complicación: picor, sangrado o que se trombosen. Es decir, que se forme un pequeño coágulo dentro de la vena.

Reconocerá que tiene una trombosis hemorroidal cuando de un día para otro comience a notar una molestia, que con el paso de las horas se convierte en dolor constante a la vez que nota que le sale un “bulto”, una “lesión” en el margen anal. Su tamaño es muy variable. A veces como un guisante, pero otras puede alcanzar tamaños verdaderamente escandalosos, llegando a convertirse en una ciruela. Puede ser única o múltiple. Interna o externa.

Casi siempre esta en relación con un antecedente de estreñimiento agudo el dia anterior a la aparición del cuadro. Pero también puede aparecer después de una ingesta abusiva  de alcohol o picantes, por una diarrea o después de realizar un viaje largo en avión. O porque sí…

Se reconoce por su color violáceo (parecido al que tienen las venas en la muñeca), señal de que tiene un coágulo dentro.

Una vez diagnosticado el tratamiento es el siguiente.

En primer lugar,  evitar el estreñimiento con una dieta rica en fruta y fibra. Tomar un anti inflamatorio si su estómago lo tolera. Por ejemplo, Ibuprofeno 600 cada doce horas. Guardar reposo tratando de permanecer tumbado todo el tiempo que le sea posible, ya que en esta posición disminuye la presión hidrostática de la sangre en la zona y mejora de forma importante el cuadro.

Con respecto a las pomadas, hay una gran controversia, pero en general no suelen dar buenos resultados ya que no pueden disolver el coágulo que contiene la hemorroide. Pero sin encuentra una que le alivie, no tengo inconveniente en que la use.

Si aún así no mejora, puede vistar a un especialista en proctología para que bajo anestesia local, le haga una pequeña incisión y saque la sangre coagulada ( trombectomía ). Esta sencilla intervención prácticamente indolora, cuando esta bien indicada proporciona un rápido alivio al paciente y acorta de forma significativa los plazos de convalescencia. Solo requiere cuidados mínimos después como lavar la zona con agua y jabón.